Psicología y espiritualidad: Lo que aprendí de Ram Dass para mi práctica clínica
¿Y si el sufrimiento no fuera algo que hay que eliminar, sino algo que podemos aprender a comprender y transformar?.
En la consulta, muchas personas llegan con una sensación compartida: ansiedad, vacío, autoexigencia o una lucha constante contra sus propios pensamientos, y aunque la psicología ofrece herramientas muy eficaces, a veces surge una necesidad más profunda: entender quiénes somos más allá del malestar; recordar cuál es nuestra verdadera identidad.
En ese punto, las enseñanzas de Ram Dass han tenido un impacto importante en mi forma de comprender el acompañamiento terapéutico y en mi vida personal; pues en el año 2021 tuve un gran despertar espiritual y encontré a este gran maestro y gurú que ha marcado profundamente mi camino, un camino lleno de presencia y amor.
Fue él quien nos regaló a todos los que hemos seguido sus pasos el gran mantra: “I am loving awareness” (“Soy consciencia amorosa”), y fue él quien dijo en una de sus entrevistas que “la psicología te ayuda a ordenar los muebles en la jaula, pero la espiritualidad te libera de ella”.
Ha sido uno de los grandes iconos de la contracultura en los Estados Unidos, de la que tanto me sigo inspirando a nivel estético como de valores y filosofía de vida.
La frase mítica que ahora todos decimos “Estar aquí ahora”, proviene de su libro “Be here now” publicado en 1971, conocido como la biblia de los hippies, ya que ha influido a millones de personas y sigue permaneciendo hasta nuestros días como el manual de referencia para buscadores espirituales.
Con este artículo te invito a descubrir cómo las enseñanzas de Ram Dass pueden ayudarte también a ti a comprender el sufrimiento y a gestionarlo, además, te cuento cómo integro la psicología y la espiritualidad en terapia para acompañar procesos de cambio profundo.
De Harvard a la India: La transformación de Ram Dass

Antes de ser conocido como Ram Dass (1931-2019), el norteamericano Dr. Richard Alpert fue profesor de psicología en la Universidad de Harvard (Estados Unidos), donde trabajó en los años 60 junto al Dr. Timothy Leary investigando el potencial de los psicodélicos en la expansión de la consciencia.
También fue uno de los grandes pioneros de la psicodelia junto a Albert Hofman, Humphry Osmond, Ralph Metzner, Aldous Huxley, Allen Ginsberg, entre otros muy conocidos.
Sin embargo, tras perder su posición académica (le echaron de Harvard por hacer una investigación con LSD y Psilocibina con alumnos de la universidad) y atravesar algunas crisis personales profundas (como su homosexualidad rechazada por su padre y el fallecimiento de su madre por cáncer), inició un viaje a la India en 1967 que cambiaría completamente su vida.
Allí conoció a Neem Karoli Baba (Maharaj-ji), su maestro/gurú espiritual, quien le introdujo en una forma diferente de entender la mente, el ego y el sufrimiento a través de la filosofía hinduista y la práctica del Yoga.
A partir de ese momento, Richard Alpert pasó a ser Ram Dass (significa “sirviente de Dios”), y dedicó su vida a integrar psicología y espiritualidad (hindú y budista) mediante libros, conferencias alrededor del mundo, entrevistas, programas de radio, retiros de meditación y acompañamientos individualizados a personas en sus procesos de sufrimiento.
Servicio y compasión: El legado de las fundaciones Hanuman y Seva
Ramm es catalogado como el fundador de la Hanuman Foundation, una fundación sin ánimo de lucro para encarnar el espíritu de servicio desinteresado inspirado por su gurú.
Dicha fundación desarrolla principalmente dos proyectos: el ‘Proyecto de Ashram para prisiones’ dirigido a ayudar en el crecimiento espiritual de los reclusos durante su encarcelamiento; y el ‘Proyecto Morir’ dirigido a brindar apoyo psicoespiritual a pacientes terminales para que tengan una muerte acompañada y consciente.
Por último, tienes que saber que era co-fundador de la Seva Foundation, otra fundación sin fines de lucro destinada a erradicar la ceguera evitable en más de 20 países del mundo, sobre todo países en vías de desarrollo; entre otros muchos programas como desarrollo agrícola, atención primaria a salud en indígenas, acceso a la vivienda, etc.

Hay gracia en la desgracia: El derrame cerebral que casi le cuesta la vida
En 1996, Ram Dass sufre un derrame cerebral (ictus) que casi le cuesta la vida; pues le dejó en silla de ruedas para el resto de sus días, con el lado derecho del cuerpo paralizado y con afasia expresiva; lo que le limitó su capacidad para hablar, además de otras dolencias.
Dicha experiencia traumática, así como sus secuelas, hicieron que el maestro se enfadara con Dios y estuviera un tiempo retirado de su práctica espiritual.
Pasó de ser el conferenciante reconocido que se movía por el mundo sin necesitar ningún tipo de ayuda, a tener una situación de dependencia absoluta debido a que no podía caminar.
Y lo que al principio pareció una desgracia, esta situación de dependencia le hizo mirar todavía más dentro, ir más profundo en su alma y despertar de nuevo. Se dio cuenta de que tan solo era un cambio de rol más (de independiente a dependiente físicamente), pero su identidad seguía intacta.
Una de las frases que más me gustan de él y que siempre repito en mis terapias es: ¡Enhorabuena por tu desgracia! hay siempre gracia en la desgracia. Lo comprenderás más adelante…
Por supuesto, esta frase no la digo según qué tipos de problema me traen a terapia para no herir susceptibilidades, pero todos los problemas, al fin y al cabo nos acercan más a Dios, si permites abrir tu corazón. Te ayudan más a conocerte a ti mismo/a y te acercan a la verdad.
Sus grandes enseñanzas: Estar presente y más allá del Ego
Para hablar de todas sus enseñanzas, tendríamos que hacer un curso o libro compilatorio con todos los tesoros que nos regaló su vida, en general.
A modo personal, diré que tengo un cuaderno precioso con todas las frases que he leído en su obra, así como frases que me han inspirado de sus documentales y entrevistas.
Y en este cuaderno encuentro siempre la esencia de Ram Dass que me devuelve a mi centro. En este apartado, te compartiré algunas píldoras, que además iré desarrollando en otros artículos y vídeos en mis redes sociales.
Espero que te sirvan tanto como a mí, y si te apasiona la vida de este maestro, puedes verla en AMAZON PRIME.

1. Escurriéndonos del traje de Zumbach: Hallar nuestra verdadera identidad en el alma
Es una metáfora que Ram Dass utiliza para explicar cómo a través de una de sus experiencias con LSD, se dió cuenta de que no somos los roles que desempeñamos, de que no somos nuestro cuerpo ni nuestras posesiones materiales.
En realidad, de lo que se dio cuenta es que nuestra verdadera identidad es el alma, y la gran mayoría de las personas viven completamente desconectadas de esta verdad.
Estas personas van en piloto automático, caminando por el mundo a través de sus sentidos materiales y sufren sin medida por su apego a personas, objetos materiales, roles…, que en realidad no nos definen.
Te pongo un ejemplo: Si te apegas y te identificas con que eres una persona de éxito por tener mucho dinero en el banco; ¿Qué ocurre si te quedas en banca rota?, ¿Ya eres un fracasado?, ¿Tu vida no tiene sentido?, ¿Las personas van a dejar de quererte por eso?, ¿Te vas a deprimir?.
Si en realidad te identificas con ser un empresario de éxito, cuando eso se va, te encuentras vacío porque has depositado tu identidad en algo temporal, en algo que puede morir, en algo que no es real.
La realidad es que “eres un alma viviendo una experiencia humana”, y cuando te mueras, no te vas a llevar tu dinero, ni tu casa, ni vas a seguir siendo ese empresario…
Todos tenemos que hallar nuestra verdadera identidad si queremos gestionar mejor el sufrimiento.
2. Vivir en el momento presente:
Ram Dass decía: “Hay que estar aquí y ahora, tal y como es”.
Queremos cambiar la realidad cuando no es de nuestro agrado, nos apegamos a aquello que no podemos controlar, alimentamos constantemente nuestros pensamientos derrotistas sobre el pasado y el futuro… y en este círculo vicioso nos enredamos sufriendo en vano.
El alma vive siempre en el momento presente, que es el único real, el único que existe ahora.
La mente forma parte del Ego, ese que nos hace apegarnos a creencias, prejuicios, heridas del pasado, miedos…, es la mente la que al fin y al cabo crea sufrimiento, porque no para de viajar del pasado al futuro y nos hace perdernos el AHORA.
De esta manera, la mente propicia la ansiedad, la depresión, el orgullo, la impulsividad, las ilusiones… y nos deja ciegos para poder ver lo que acontece.
En este momento soy, en este momento respiro, en este momento vivo, en este momento todo es perfecto tal y como es (si no le meto el juicio de la mente). Las técnicas de meditación y mindfulness nos ayudan a poder ver todo esto y volver al ahora.

3. Usar el sufrimiento y el dolor como puertas:
Toda la realidad que percibimos es una proyección de la mente. Sufrimos porque estamos encarnados en un cuerpo sufriente condicionados por variables externas a nosotros constantemente. Variables que tratamos de controlar, aunque no podamos.
Te pongo un ejemplo: Si piensas que no eres suficiente porque te hirieron en el pasado, eso mismo es lo que vas a proyectar en tu mundo externo. Atraerás a personas que te reflejen esa falta de amor que cargas en ti mismo/a.
Quizás a través de una relación de pareja disfuncional que te haga sentir insuficiente, justo para que tú despiertes y sanes eso.
Ram Dass nos invita a que utilicemos nuestras experiencias como espejos, a que veamos nuestro sufrimiento como una puerta para el autoconocimiento.
Al final, todas las situaciones dolorosas de la vida son un regalo para que aprendamos a ser unos amantes más fuertes, para que valoremos más la vida, para que nos fijemos en las cosas importantes, para saber quiénes somos y para ponernos al servicio de los demás.
4. Eres consciencia amorosa:
Gracias a mi maestro, aprendí que ya soy amor. Toda mi infancia y adolescencia la pasé creyendo que era una mierda. Y gracias a mi encuentro con él, su amor me inundó, sus enseñanzas como colega de profesión me mostraron mucho más de todo lo que había buscado en la Facultad de Psicología.
Me lo tatué en sánscrito (antiguo idioma de la India) para no olvidarme nunca más.
Dios te creó así, tal como eres, por una razón. Dios te pensó para que cumplas un cometido en esta Tierra. Eres perfecto/a, no te falta nada.
Todos somos amor y no necesitamos que nos amen, validen, acepten, etc. Porque si vibramos en este nivel de consciencia lo hacemos desde la carencia. Ejemplo: Esperamos a que nos den amor, a veces vaciándonos nosotros mismos. No tienes que hacer nada para que te quieran.
5. Estamos acompañándonos los unos a los otros a casa:
Esta también es una de sus míticas frases. Al identificarnos con el alma, todos somos una parte de Dios, del todo. Nuestro verdadero hogar es espiritual; pues todos vamos a volver a casa en el momento de nuestra muerte, allí donde todos pertenecemos.
Este mundo material, terrenal, tan solo es una experiencia más para que aprendamos a ser humanos. Para que nos acompañemos, nos sirvamos, nos ayudemos con compasión los unos a los otros. Para que hagamos el bien y la paz.
6. Los mapas de la consciencia:
Gracias a su estudio incansable de la consciencia humana a través de su práctica de la meditación, Ram Dass descubrió los mapas de la consciencia. Los seres humanos tenemos tres niveles de consciencia: el Ego, el Ser y el Alma.
Tenemos que ir limpiando nuestro corazón para que nuestra consciencia evolucione y sintonice en la frecuencia del amor que vive en el Alma.
Cuando comencé a identificarme como un alma, comencé a abrirme de manera más profunda a conocer a los demás como almas, dejé de sufrir tanto y conecté con personas de formas maravillosas. Sin tanto miedo al rechazo, sin prejuicios, sin expectativas, y me permití ser yo misma.
7. Las personas hacen lo que pueden según su nivel de consciencia:
Nadie te hace nada, la gente simplemente hace cosas que pueden sentarte bien o mal. Pero lo cierto es que la gente hace lo que puede, siempre tratando de hacerlo lo mejor posible, pero según el nivel de consciencia en el que se encuentran.
Hay personas que vibran mucho en el Ego, y su narcisismo, egoísmo, apego material, celos, envidia, miedos… ocasionan un grandísimo sufrimiento en los demás.
Pero si comenzamos a entender que simplemente han hecho lo que podían y que están en ese proceso de evolución de consciencia, podemos verlos con compasión y librarnos del apego hacia ellos.
“La compasión surge de un sentido de identidad con todas las almas. No es ´su´sufrimiento, sino ´nuestro´sufrimiento”.
Te pondré un ejemplo: Tu pareja te deja y no te puedes explicar por qué con todo lo que tú le has dado y has hecho por él o ella.
Empiezas un duelo en el que sufres porque sientes que tienes que hacer todo lo posible para recuperarle.
Te quedas años atrapada en ese apego de intentar que sea de una manera que no es, porque él ya no quiere estar contigo. Luego te das cuenta de que él no era tan perfecto como pensabas, de que había muchas cosas que no te gustaban de él. Y aún así tu mente se queda atrapada en la idea de que volviendo con él vas a volver a ser feliz.
El o ella no te ha dejado porque sea una mala persona, sino para que tú veas en ti el amor que no te has dado en esa relación, para que aprendas algo valioso. Las personas que no quieren estar contigo y tú te empeñas en que sea sí, refleja tu dependencia, tu apego, tu baja autoestima, tu necesidad de ser elegida y vista…
Date tu ese amor. Ya eres amor.
8. La psicología se dedica a entender la mente y las relaciones con la mente:
Hay respuestas que solo puede darte la espiritualidad: esa unión con algo más grande que tú misma. La ciencia se centra en lo material, en lo visible, en lo que puedes experimentar con tus 5 sentidos. Pero la fe, es un sentido que solo te es dado por la gracia de Dios.
La psicología científica puede ayudarte a reestructurar pensamientos y conductas desadaptados, a recuperar hábitos saludables, a gestionar tus miedos, ansiedades y tristezas, entre otros.
Pero lo que la psicología no te puede ofrecer es la certeza de que eres un alma; de que no eres la historia que te ha ocurrido, de que eres parte de un todo, de que tienes un cometido que hacer aquí, de que tu vida es valiosa, y de que eres simplemente amor encarnado.
9. Ser el testigo interior:
Ram Dass nos regaló esta técnica de meditación que consiste en ser el observador de tus pensamientos sin identificarte con ellos. Pasar de ser el experimentador a ser el testigo de lo que ocurre, sin juicio.
Durante muchos años este hecho se consideró exclusivamente espiritual, pero a día de hoy tiene respaldo científico en diversos enfoques terapéuticos como el mindfulness.
10. Libérate del apego:
Ram Dass mencionó en una ocasión que el apego es inevitable, básicamente porque estamos encarnados. El bebé necesita del pecho de su madre para ser alimentado. Nos necesitamos todos los unos a los otros para sobrevivir.
Necesitamos al campesino que hace posible haya hortalizas en nuestros supermercados. Todos somos una cadena de favores necesarios, pero perdemos de vista esta cuestión.
Nos creemos que no necesitamos al mundo, porque la verdura ya está perfectamente ordenada en los expositores lista para meterla en nuestra cesta. Tenemos que agradecer más.
Ahora bien, muchas veces pensamos que no podemos vivir sin esa casa, sin ese vestido, sin esa pareja.. Y sí, si puedes vivir. Aunque te divorcies, aunque tu padre te haya abandonado, aunque te hayan echado del trabajo, aunque hayas vivido una guerra…
Es necesario que nos liberemos del apego que nos hace agarrarnos con fuerza a las historias que nos contamos, a aquello que nos ocurrió entonces, a aquella persona que nos rechaza, a esa empresa que no ha resultado.
Tenemos que aprender a soltar y dejar que el río siga su curso hacia el mar. Todo sucede por una razón. “Las cosas son como son, no tienes que cambiarlas”.
De todas formas, el Ego tampoco es malo, nos muestra donde no queremos estar, también nos protege de lo dañino, de lo que nos genera ansiedad… nos puede servir a veces como brújula para conocer dónde nos estamos apegando, que justo es donde duele, para elegir entregar ese apego, soltarlo y liberarnos de él.
Por tanto, al Ego también hay que escucharle.
11. Sirve a los demás:
Ram Dass era un gran devoto del Dios hindú Hánuman (El dios mono), que es la encarnación del servicio. Toda su obra nos habla de cultivar el servicio desinteresado, abnegado e incondicional hacia todos los seres; porque cuando estamos sirviendo podemos encontrarnos con cosas maravillosas.
Podemos sentir compasión hacia otros seres y saber que todos somos uno (aunque tengamos diferentes cuerpos). Todos sufrimos, todos queremos amor, todos queremos ser felices, todos queremos estar sanos, todos queremos al fin lo mismo.
No somos tan diferentes los españoles de los de la India, aunque haya una cultura, idioma, gastronomía, etc diferentes. Lo que nos une es la humanidad y formamos todos parte de Dios.
12. Renuncia a los frutos de la acción:
Nos pasamos la vida haciendo cosas para que los demás nos reconozcan, para que nos quieran, nos acepten, nos validen, nos elijan…
Tan solo tenemos que centrarnos en ser y dar amor a los demás, a compartir nuestro tiempo con aquellas personas dignas de merecerlo, aquellas que nos sumen, y a renunciar a los resultados de nuestras acciones.
El deseo es una ilusión, a veces deseamos tener cosas o personas que ni siquiera queremos en realidad. Hay que liberarse del exceso de deseo, porque el deseo hace que nos apeguemos demasiado a los frutos. Y es que hay frutos que no son ni comestibles.
Por tanto, no te afanes en si no salen… No te preocupes demasiado.
Céntrate en dar lo mejor de ti, pero no esperes nada a cambio. No cultives la expectativa de que si haces esto o aquello, puedes conseguir esta cosa. No se trata de eso. Si te das cuenta, cuando lo has intentado no ha resultado y te han dado con la puerta en las narices.
No podemos vivir nuestra vida esperando a que los demás cambien si les damos nuestro cariño y atención, por ejemplo. No podemos esperar a tener esta oportunidad de trabajo, tan solo podemos intentar trabajar en ello para que nos sea dada, pero luego no controlas tú.
Todo depende de muchos factores que escapan a nuestro control, y a veces Dios sabe por qué hace ciertas cosas. Confía, pero no te apegues al resultado. Si tiene que llegar y ser para ti, absolutamente lo será.
13. La muerte es como quitarte un zapato que te aprieta:
Es otra de sus frases que más me gustan. Tenemos que comenzar a hablar más de la muerte en los colegios y en las casas cuando somos pequeños.
La muerte es un cambio más, es tan solo una liberación del cuerpo. El cuerpo es maravilloso porque es un templo desde donde el cual podemos experimentar esta dimensión material: el placer del sexo, la comida, ver una cara bonita o una obra de arte… pero un día tenemos que devolverlo.
Ram Dass trabajó mucho con pacientes que estaban en el final de su vida, y entendió que en realidad cuando el cuerpo sufre y se enferma, hay que dejarlo ir, porque ya sabes que nada se termina. De que nuestra alma sigue y regresa a casa.
El miedo a perder la vida o a perder a alguien a quien amamos es humano, es natural y normal que se sienta. Pero si aplicamos la enseñanza del maestro, se ve como algo que no es tan “malo” como nos han hecho creer.
14. El gurú está en todas partes:
Las enseñanzas son aquello que nos toca aprender en nuestro currículo de vida, y se encuentran justo en cada situación problema que vivimos, en cada situación dolorosa que experimentamos.
Y es ahí donde podemos encontrar al gurú.
El gurú es esa relación que mantiene tu ego con tu alma, es el que te ayuda a viajar de la oscuridad hacia la luz para que veas la realidad de las cosas, para que las sanes, es esa enseñanza que hay detrás del dolor.
15. Dejar que sea la voluntad de Dios, y no la mía:
Entregar a Dios aquello que no podemos controlar y no está en nuestra mano nos libera del apego al resultado y del sufrimiento.
Hacer todo con amor, pero luego dejar que sea como tiene que ser, no como yo quiero que sea (porque ahí entraría en juego el deseo que nos ciega).
16. La importancia del Satsang: La comunidad consciente
El Satsang hace referencia a una comunidad, una familia espiritual de verdaderos buscadores con una consciencia compartida.
Dass nos habla de la importancia de tener redes de apoyo que caminen a tu lado en este sendero del amor y de búsqueda de la verdad. Personas con las que nos podamos reunir para hablar sobre los temas que nos preocupan, para meditar, para hacer ofrendas, para cantar, para reír, para bailar…
Personas con las que realmente SEAMOS.
17. Vivir con el dolor, no como el dolor: No eres tu dolor
Ram Dass nos invita a no identificarnos con nuestros dolores físicos, pues no somos nuestro cuerpo ni nuestra mente. Por tanto, tenemos que elegir vivir con dolor, y no como él.
Este cambio de perspectiva nos ayuda a cambiar de gafas, mirar más allá del marco y darnos cuenta de que podemos elegir mirar de otra manera.
18. Aceptar la ley del cambio:
Todo es temporal, por tanto, tenemos que aceptar esta ley dentro de este juego para poder vivirlo con más tranquilidad.
No te aferres a nada, tan solo disfrútalo el tiempo que te sea regalado. No quieras poseer nada ni nadie, déjalo libre y serás libre.
19. La importancia de la práctica:
La mente constantemente se va a ir hacia la preocupación, hacia los deseos, hacia los problemas, hacia el apego. Es muy importante cultivar una práctica diaria consciente de meditación para volver al ahora, para recordar quiénes somos, qué queremos, hacia dónde vamos, aceptar la realidad tal y como es…
La práctica es la que nos mantiene siempre en nuestro centro.
20. Mente tranquila, corazón abierto:
A pesar del sufrimiento acumulado, debemos cultivar una mente tranquila, enfocada en el momento presente y tener el corazón abierto hacia los demás. Confiar en nuestra sabiduría intuitiva, que nos va a guiar por el sendero del bien.
Psicología y espiritualidad: Un puente necesario
En la actualidad, ya existen terapias integradoras que contemplan la visión espiritual como el mindfulness o la terapia de aceptación y compromiso (ACT) trabajan precisamente en esta línea: aprender a relacionarnos de otra manera con nuestros pensamientos y emociones.
No se trata de eliminar el malestar, sino de dejar de luchar constantemente contra él.
Desde mi práctica como psicóloga, integrar esta mirada significa acompañar a la persona no solo a reducir síntomas, sino a:
– Comprender su experiencia interna
– Desidentificarse de patrones de pensamiento rígidos
– Desarrollar una relación más compasiva consigo misma
– Encontrar un sentido más profundo a lo que está viviendo
Aquí es donde las enseñanzas de Ram Dass aportan algo valioso: una visión del ser humano que no se limita a lo cognitivo, sino que incluye también la dimensión existencial y espiritual.
Lo que cambió en mí como psicóloga sanitaria
Más allá de la teoría, el impacto de Ram Dass en mi vida ha sido profundamente personal.
Su forma de entender el sufrimiento me ayudó a dejar de verlo únicamente como algo que hay que “resolver”, para empezar a verlo también como algo que puede ser escuchado, comprendido y transformado radicalmente.
Esto ha influido directamente en mi manera de acompañar en consulta.
Ya no se trata solo de cambiar pensamientos o conductas, sino de ayudar a la persona a:
– Observar lo que le ocurre sin juicio
– Dejar de luchar contra sí misma y contra la realidad
– Reconectar con una parte más profunda y estable de su experiencia
– Desidentificarnos de nuestros apegos
Porque muchas veces, el mayor sufrimiento no viene de lo que sentimos, sino de la relación que tenemos con eso que sentimos.
¿Necesitas sentirte acompañado/a en tu despertar espiritual?
Me hubiera encantado poder encontrar a un psicólogo/a durante mi noche oscura del alma que me aportara todas las enseñanzas espirituales que tuve que encontrar por mi cuenta durante muchos años; en libros, podcasts, clases de yoga, cursos…
Hay momentos en los que leer, reflexionar o intentar aplicar estos cambios por tu cuenta no es suficiente.
Si sientes que estás atrapado en patrones de ansiedad, autoexigencia o sufrimiento emocional, trabajar en terapia puede ayudarte a integrar todo esto de una forma más profunda y acompañada.
En mi consulta, trabajo desde un enfoque que une la psicología basada en la evidencia con una mirada más amplia del ser humano, integrando también aspectos transpersonales.
Si este enfoque resuena contigo, puedes ponerte en contacto conmigo para iniciar tu proceso terapéutico a través de una cita.
Conclusión
He escrito este artículo con la siguiente intención. Me voy a tomar el privilegio de parafrasear a Ram Dass: “Quiero ayudar a otros a que vean lo que está en la raíz del sufrimiento, quiero ayudarles a despertar”. Toda la vida de este gran ser, toda su filosofía, toda su obra… tratan sobre el AMOR.
La historia de Ram Dass nos recuerda que el sufrimiento forma parte de la experiencia humana, pero también que nuestra forma de relacionarnos con él puede cambiar.
Y en ese cambio, a veces, no solo encontramos alivio… sino también una forma diferente de estar en el mundo.
Espero que con este artículo, encuentres algo de luz.
Te abrazo con mi corazón, te abrazo con mi alma.
Laura.


