Al inicio de la relación, los narcisistas pueden mostrarse:
-Muy carismáticos
-Seductores
-Seguros de sí mismos
Con el tiempo, sin embargo, pueden aparecer dinámicas como:
-Necesidad constante de atención y admiración: necesitan recibir halagos constantes, saber que les tienen en cuenta a ellos primero para hacer cosas, necesitan que les digan que son los mejores en algo, etc.
-Dificultad para aceptar críticas: tienen una sensibilidad extrema hacia las críticas, no las toleran de ningún modo. Surgen arrebatos de rabia, ira y desprecio hacia la pareja que le toca el ego con alguna crítica.
-Oscilaciones entre grandiosidad e inseguridad: por una parte se muestran muy seguros de sí mismos, pero en los actos se observa que tienen una autoestima muy baja y mucha inseguridad; e incluso llegan a sentir vergüenza de sí mismos.
-Tendencia a culpabilizar a la pareja: como tienen una completa falta de responsabilidad, proyectan en la víctima todos sus problemas y errores donde esgrimen sus culpas. La víctima siempre es la culpable de lo que él ha cometido, por lo que deberá hacerse cargo de lo que no le pertenece creyendo que es su responsabilidad.
-Desvalorización cuando no reciben la admiración que esperan:
-Gaslighting o luz de gas: El narcisista distorsiona la realidad, hace que la víctima dude de sus recuerdos, percepciones o emociones. Frases como “Eso nunca pasó” o “Estás exagerando” son comunes y generan confusión emocional.
-Mentiras y manipulación: Inventan historias, ocultan información o reinterpretan hechos a su favor para mantener control y poder sobre la pareja.
-Chantaje emocional: Utilizan la culpa, la vergüenza o la amenaza de abandono para conseguir lo que desean. La víctima termina sintiéndose responsable de todo lo que ocurre en la relación.
-Ignorar los límites de la víctima: Las necesidades, deseos o límites de la otra persona son minimizados o despreciados. Esto refuerza la sensación de pérdida de autonomía.
-Competencia constante: El narcisista puede buscar constantemente sobresalir o humillar a la pareja para reafirmar su superioridad.
-Uso instrumental de las personas: La pareja, la familia o los amigos se convierten en medios para lograr sus fines, no en personas con valor propio.